Entrevista al Dr. J.C. Caracuel, presidente de la FEPD 99-2003


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El Dr. Caracuel en el Congreso Mundial de Sevilla en julio 2017

El Dr. Caracuel en el Congreso Mundial de Sevilla en julio 2017

Desde que el Dr. José Carlos Caracuel Tubío estudió psicología en Barcelona allá por los años setenta, su vinculación a la psicología del deporte ha sido constante hasta la actualidad. Además de investigador y profesor de esta especialidad en la Universidad de Sevilla, ha publicado numerosos artículos, capítulos de libros y manuales, es referee de varias revistas, además de dirigir hasta cinco tesis doctorales relacionadas con la psicología del deporte. Ha estado vinculado a la Junta Directiva de la Asociación Andaluza de Psicología del Deporte en múltiples ocasiones y con diversos cargos, también ­Vocal de la Junta Rectora del Colegio Oficial de Psicólogos de Andalucía Occidental (COP-AO) y representante en la Comisión Estatal de Psicología del Deporte del Consejo Estatal de Colegios Oficiales de Psicólogos (hasta 2003) y fue presidente de la Federación Española de Psicología del Deporte del 1999 al 2003. Una trayectoria que sigue aumentando al comprobar sus múltiples trabajos de los últimos años.

1.- Dr. Caracuel, usted realizó los estudios de Licenciatura en la Universidad de Barcelona. Allí es donde se fue gestando el grupo (Dr. Joan Riera, Dr. Jaume Cruz, Dra. Gloria Balagué, Dr. Josep Roca…) de lo que podríamos llamar, tras los inicios en los años 70 liderados por José María Cagigal, los pioneros de la actual Psicología del Deporte y el Ejercicio (en adelante PDE) en el estado español. ¿Cómo recuerda esos años en Barcelona y su vuelta a Sevilla?.

Realmente yo no me moví de Sevilla durante los años de mis estudios en la especialidad de Psicología, que constaban por entonces, de 3 años después de los 2 de cursos Comunes a todas las especialidades de Filosofía y Letras, que fue mi titulación (Sección de Psicología). Posteriormente presenté mi Tesis Doctoral en la Universidad de Sevilla (en adelante US) y accedí más tarde a la plaza de Titular de Universidad en ésta, en la que permanecí durante 35 años ininterrumpidamente, desde primeros de octubre de 1976 hasta mi jubilación a final de septiembre de 2011.

Un puñado de estudiantes interesados en estudiar Psicología, formamos un grupo de trabajo y, como alumnos libres, cursamos la especialidad en la Universidad de Barcelona (UB). Entonces sólo la había en Madrid o Barcelona; elegimos ésta –pese a la mayor distancia y consiguiente perjuicio económico- por el mayor atractivo de sus curricula, de orientación más empírica frente a la preponderantemente psicodinámica de Madrid. Podría decirse que nos decantamos por unos estudios progresistas frente a otros más anclados en el pasado por aquel entonces.

Cabe decir, no obstante, que en ningún momento existió asignatura alguna relacionada con la PD y aún tardaría años. La formación en este ámbito fue totalmente autóctona. En mis años de estudiante no conocí a ninguno de los autores que menciona en su pregunta; eso ocurrió bastante más tarde. Al primero que conocí fue al Dr. Jaume Cruz, que aún no trabajaba en Psicología del deporte; fue por mediación del Dr. Ramón Bayés –introductor del conductismo a través de la Editorial Fontanella- quien dirigía las Tesis Doctorales de ambos (Cruz y yo).

Cuando acabamos la Licenciatura, la Psicología era casi totalmente desconocida e inaplicada en Sevilla, como en la mayor parte del Estado. No sólo eso, sino que era rechazada (por los educadores), cuando no directamente vetada (por los psiquiatras). Unos y otros nos veían como competidores, en lugar de posibles colaboradores o co-equipiers. Poco a poco nos fuimos introduciendo en el ámbito educativo, asesorando a colegios y/o viendo casos problemáticos en consulta- y estableciendo centros de terapias, para iniciarnos en la práctica clínica.

Curiosamente, donde la Psicología estaba más aceptada y reconocida era en el campo empresarial; así mi primer empleo fue en Técnicos Especialistas Asociados (TEA), empresa de consultoría, realizando fundamentalmente labores de selección de personal. En TEA permanecí desde octubre 1973 a septiembre 1976, donde –perdiendo dinero- fui a integrarme en la recién creada Sección de Psicología de la Facultad de Filosofía y Letras de la US.

2.- En estos casi cuarenta años que han transcurrido ¿Cómo valora el desarrollo que ha tenido en Andalucía la Psicología del Deporte y el Ejercicio, si es analizada en el contexto del estado?

Yo diría que –sin obviar a otras regiones- Andalucía fue pionera en la implantación de la PDE no sólo en la región sino en todo el Estado. La existencia de INEF en Granada y el entusiasmo de un grupo iniciático en Sevilla, fueron los focos del surgimiento de la PDE en Andalucía. No en vano el II Congreso Nacional de PDE se celebra en Granada donde, al año siguiente y en el marco de un Congreso Andaluz, tiene lugar la fundación de la Asociación de Psicología del Deporte de Andalucía (APDA), que en seguida forma parte de la FEPD, a la cual ha contribuido con medios y personas desde el inicio de su integración.

En Granada, Málaga y Sevilla se han celebrado congresos autonómicos y nacionales e iberoamericanos. En el mes de julio de 2017 tiene lugar en Sevilla el XIV Congreso de la ISSP, de carácter mundial.

3.- Sé que usted ha mantenido una profunda preocupación por el desarrollo de los modelos teóricos dentro de la psicología. En la actualidad ¿considera que la producción en la Psicología del Deporte, que viene desarrollándose en España, está respaldada y mantiene un cuerpo teórico sólido o bien se da una amalgama de investigaciones, que en muchos casos no contemplan un marco conceptual como referente?

Desgraciadamente -en mi opinión- se da más bien la segunda opción. El marco conceptual no existe o, quizá lo que es peor, se adoptan marcos conceptuales a la moda. Hay un error –grave, creo- en Psicología y en otras disciplinas que consiste en considerar que lo último es lo más acertado; por el contrario, lo que tiene ya algunos años, ya quedó obsoleto. Ello irrespectivamente de que lo más actual no tenga bases ni metodológica ni epistemológica en las que sustentarse y, en cambio, lo antiguo sí las tenga; por eso precisamente ha subsistido. Por el contrario, muchas de las corrientes actuales duran lo que tarda en llegar la siguiente y las reemplaza. Muchos de los jóvenes graduados que se inician deberían “hacérselo mirar”.

4.- Usted, como psicólogo y docente universitario, ha evolucionado desde los planteamientos del conductismo clásico skineriano hasta los modelos de campo interconductuales (Kantor, Ribes…). En este sentido, actualmente también puede considerársele a usted como pionero del Modelo Interconductual en España. ¿Cómo contempla el desarrollo y la aplicación de esta perspectiva teórica en el campo de la Psicología del Deporte?

Además de en la U. de Sevilla, donde el Dr. Rafael Moreno, el Dr. Rafael Martínez –en la vertiente metodológica y conceptual-, el Dr. Pérez Córdoba y yo mismo en el ámbito de la Psicología del deporte, el Modelo Interconductual (en adelante MIC) entró en nuestro país vía U. Autónoma de Barcelona (UAB). Primero, los Dres. Riera y Roca viajan a México y realizan una breve estancia con el Dr. Ribes; luego es el propio Ribes el que viaja a Barcelona, provincia donde nació, invitado por el Dr. Ramon Bayés. En la UAB impartió un curso con un reducido grupo de profesores afines al modelo. Posteriormente se desplaza a Sevilla e imparte asimismo otro seminario explicando el MIC.

En cuanto a la aplicación del MIC a la Psicología del Deporte en el estado español, la verdad es que ha sido escasa. En el INEF de Cataluña, los Dres. Riera y Roca adoptan inicialmente el MIC y/o planteamientos afines, evolucionando brillantemente hacia posiciones propias, sin abandonar totalmente la inspiración del MIC. En Sevilla se dan un par de casos en la US (Dres. Pérez Córdoba y yo mismo) y otro en la Universidad Pablo de Olavide (UPO), (Dr. Jaenes). Jaenes y Caracuel coescriben un libro sobre el Maratón y la preparación de carreras de larga distancia donde el marco de referencia se asienta sobre el MIC. Los Dres. Pérez Córdoba y Caracuel estructuran la docencia de las materias relacionadas con la PDE de acuerdo con el MIC. Salvo casos puntuales en otras universidades (UAB, UAM…) no tengo constancia clara de la aplicación del MIC a la PDE.

5.- Desde el ámbito académico y asociativo ya existe una consolidada tradición en la organización de actividades, además de contar con tres publicaciones (RPD, CPD y RIPED) referentes en el mundo iberoamericano. Sin embargo, la gran mayoría de las colaboraciones o aportaciones proceden de profesionales que se manejan en el mundo universitario. ¿Qué medidas pudieran llevarse a cabo, por ejemplo desde la FEPD y sus asociaciones afiliadas, para que los profesionales no académicos que trabajan directamente en el mundo deportivo, y que cada vez son más, puedan dar a conocer y aportar su “buen hacer”?.

Deberíamos empezar por considerar las –a mi juicio- barreras para que los profesionales más aplicados y no universitarios, contribuyan con su muy aprovechable práctica a la diseminación de sus resultados. En primer lugar, al contrario que los universitarios, no tienen la urgencia del publish or perish que cual espada de Damocles –o más bien de la ANECA- pende sobre la carrera investigadora del profesorado universitario. En segundo lugar, el profesional aplicado no procede de la manera tan sistemática a la hora de diseñar estudios; mayoritariamente desconoce la secuencia procedimental y de recogida de datos. Por último, no suele estar muy puesto en técnicas de análisis de resultados y, al contrario que en las universidades, en las que se adquieren costosos programas, carece de las herramientas informáticas, psicofisiológicas e incluso bibliográficas ad hoc para la elaboración de informes finales que puedan ser presentados a congresos ni tampoco publicados en revistas de cierta relevancia.

6.- ¿Hacia dónde piensa que se dirige la Psicología del Deporte en España?

Creo que en España, al igual que en el resto del mundo, se está produciendo una fragmentación –muy positiva- de lo que antes se englobaba en una genérica Psicología del deporte. La primera fragmentación se produjo entre Psicología del deporte y Psicología del ejercicio, esta última orientada claramente a la práctica de la actividad física en cuanto relacionada con la salud. Más reciente es la aparición de profesionales que aplican los principios y técnicas de la PDE –amén de las propias que se van desarrollando- a cualesquiera formas de rendimiento humano: desde pilotos de aviones a actores, músicos, trabajadores y profesionales de muy diferentes ámbitos y categorías, etc. En el XIV Congreso Mundial de la ISSP se podrá ver un interesante abanico de cada una de las tres categorías mencionadas en las que parece haberse fragmentado, afortunadamente, la PD actual.

Entrevista realizada por la Junta de la FEPD en junio de 2017

Entrevista completa en video